Acción nutritiva, reparadora y acondicionadora.
La estructura del cabello puede verse alterada drásticamente por diferentes factores del clima como puede ser la luz solar o la humedad. Estos factores se pueden intensificar en algunas estaciones del año, como ocurre en verano, que habría que sumar la incidencia sobre el pelo de la sal o el cloro del agua de las piscinas.
Además hay que tener en cuenta que el pelo generalmente es sometido a agresivos tratamientos de belleza. El calor de los secadores, el uso de planchas y rizadores, la decoloración o el tinte, son factores que pueden degradar las queratinas del pelo y hacer que éste pierda fuerza.
Este tratamiento aporta un extra de hidratación al cabello, protegiéndolo de estos factores y consiguiendo con ello un pelo más sano, luminoso y con más brillo.
CHAMPÚ NUTRITIVO: Nutre, hidrata y aporta brillo al cabello. Control del frizz. Facilita el peinado. Champú con emulsionantes suaves.
MASCARILLA CAPILAR: Mayor hidratación, luminosidad y brillo ya que repone los lípidos del cabello. Acondicionador capilar.
BIFÁSICO CAPILAR: Acondicionador sin aclarado y con filtros solares UVB/UVA. Termoprotector. Desenreda, hidrata y repara la fibra capilar. Enriquecido con hidrolizado de seda.